Va de sorteos

Mientras acabo de digerir la relectura de un libro que espero reseñaros pronto, hoy os traigo tres sorteos de los blogs de una persona a la que hace tiempo sigo y otro sorteo de otro blog al que sigo desde hace menos tiempo.

Por un lado, Raquel Alonso, del blog Lecturas y lectoras, está sorteando ¡nada más y nada menos que 6 libros!

Los libros sorteados son:
– Autobiografía de un yogui (3 ejemplares)
– El guerrero azul, de Carmen Andújar
– Oculto, de Javier Jené
– La fiesta de las flores, de Luis Montiel Llorente.

Podéis acceder a las bases siguiendo este enlace o pinchando en la imagen. Si os interesa, daros prisa que mañana termina el plazo para anotarse!!!!

De la misma autora, el blog Arriba en el desván alcanzó el millón de visitas, ¡que se dice rápido! 1.000.000 visitas se merecen no uno, sino dos super sorteos:

En el primer sorteo hay hilos, lanas y kits, para más información, pinchad aquí o en la imagen.  Para este sorteo tenéis más tiempo, os podéis inscribir hasta el 20 de junio.
La segunda parte del sorteo está compuesta por 4 libros de labores, ¡a cuál más tentador que el otro! Más información aquí o pinchando sobre la imagen. En este caso tenéis para inscribiros hasta el 25 de junio.
Finalmente, el blog Books & Co está celebrando su segundo aniversario y para ello sortea un libro muy interesante: No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, de Laura Norton.
Más información aquí, o pinchando en la imagen. Tenéis para apuntaros desde hoy hasta el 15 de junio.
Espero que sean de vuestro interés y que la suerte os acompañe!!!
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Ojos de agua. Domingo Villar.

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Título original: Ollos de agua

Traducción: el propio autor

Edición: Ediciones Siruela. 2006

Páginas: 187

ISBN: 978-84-7844-048-1

Si la memoria no me falla, llegué a este autor a través de la reseña que hizo Raquel Alonso en su blog Lecturas y lectoras. No recuerdo si la reseña era de éste o del segundo libro, el caso es que en la biblioteca municipal sólo disponían del segundo, La playa de los ahogados. En su momento no lo reseñé, y no lo voy a hacer ahora. Lo importante es que me encantó y quedó pendiente el buscar el primero para conocer, por un lado, cómo llegó Rafael Estévez a Galicia y por otro lado, saber algo más del inspector Leo Caldas. En una de las visitas frecuentes a la biblioteca consulté si estaba disponible y gracias al préstamo interbibliotecario, conseguí el libro unos días más tarde.

Sobre el autor:
Domingo Villar, gallego emigrado a Madrid, ha ejercido como guionista de cine y televisión.
Ligado desde niño al mundo del vino, desde hace años es crítico gastronómico en una emisora de radio nacional y colaborador habitual en diversas publicaciones escritas. Con Ojos de agua, Domingo Villar nos deleita con la primera de la que, esperemos, sea una larga serie de novelas policiacas.

Sobre la novela: 
Entre el aroma del mar y de los pinos gallegos, en una torre residencial junto a la playa, un joven saxofonista de ojos claros, Luis Reigosa, ha aparecido asesinado con una crueldad que apunta a un crimen pasional. Sin embargo, el músico muerto no mantiene una relación estable y la casa, limpia de huellas, no muestra más que partituras ordenadas en los estantes y saxofones colgados en las paredes.
Leo Caldas, un solitario y melancólico inspector de policía que compagina su trabajo en comisaría con un consultorio radiofónico, se hará cargo de una investigación que le llevará de la bruma del anochecer al humo de las tabernas y los clubes de jazz. A su lado está el ayudante Rafael Estévez, un aragonés demasiado impetuoso para una Galicia irónica y ambigua, e incluso demasiado impetuoso para el propio Leo, que busca entre sorbos de vino los fantasmas ocultos en los demás, mientras intenta sobrevivir a los suyos.
Gracias a la labor de este singular tándem Caldas-Estévez la verdad termina por aflorar, llevándonos a desentrañar el secreto que esconden los Ojos de agua.

Mi lectura:
Aunque empecé leyéndola sin motivación, porque pasaban los días y tendría que devolverla, y no porque no quisiera leerla, sino que el último libro que había leído me dejó en shock, ¡tan en shock que estoy releyéndolo! Cambiar radicalmente de género, regresar a mi queridísima novela negra, volver a las letras de Domingo Villar, obraron el milagro de serenarme, atraparme y disfrutar de esta novela con ganas, muchas ganas. Es una novela que te atrapa y no te suelta hasta que el asesinato queda resuelto, hasta que sabes que todo vuelve a estar en orden y hay un villano menos al que atrapar.

¿Qué puedo decir de una obra que me ha gustado tanto? Me gusta la forma en que retrata el carácter gallego, con respuestas ambiguas que más parecen querer ocultar que mostrar. Me gusta la forma de describir los paisajes, de ver esa mole de torre antes de verla realmente (gracias a google maps). Me gusta, y mucho, cómo encabeza cada capítulo: con una palabra y su o sus definiciones, según el diccionario de la Real Academia. Me gusta el juego de encontrar esa palabra en el capítulo y ver qué acepción utilizó, o si utilizó más de una, o si las utilizó todas… Me gusta el ritmo, cómo se entretejen las historias, cómo sigues las corazonadas y aciertas o fracasas junto a Leo. Me gusta la rabia in crescendo de Rafael cuando no logra una respuesta clara a lo que él considera una pregunta clara… Me dolió, aunque no más que al pobre Reigosa, cómo fue asesinado, la frialdad de quien es capaz de someter a semejante tortura a otro ser humano.

Me gusta todo, pero, y sólo hay un pero, no me gusta que se termine y no pueda seguir leyendo más…

Valoración:
Creo que es evidente que me gustó muchísimo, se la recomiendo a todo aficionado al género, y espero con ganas que Domingo nos siga regalando su arte con más novelas de esta saga.

¿Se aprende inglés en las escuelas?

Esta semana ha sido intensa, lingüísticamente hablando… En la EOI prácticamente todo el mundo anda de los nervios, se acerca fin de curso y los cursos que van por evaluación continua se enfrentan a la última prueba del curso, mientras que los de 3º y 5º se enfrentan a los temidos exámenes oficiales, que les otorgarán el certificado de B1 y B2, respectivamente.

En nuestro grupo, 2º de francés, terminamos las dos últimas pruebas, oral y escrita y la semana que viene sabremos quién aprobó y quién tiene la “oportunidad” de examinarse de todo el curso a finales de mes. Sea como fuere, teniendo en cuenta que el año pasado me presenté a la prueba de nivel de inglés y accedía al 3er curso, esto significará que, según la EOI, tengo el mismo nivel de francés que de inglés, es decir, un A2.

Y ahí llega mi reflexión de un sábado por la mañana: ¿aprendí lo mismo en dos años en una EOI que en 8 años en escuela e instituto, más un año en academia? ¿De qué me sirvieron esos años en la escuela? ¿No debería tener un nivel muy superior en inglés, dado que lo estudié más años?

Como si me leyera el pensamiento, el otro día nuestro profesor criticaba la forma de enseñar idiomas en la escuela. Su hija, estudiante de primaria, lleva a casa listas y más listas de vocabulario en inglés, pero es incapaz de responderle a un “How are you?”, y eso que el nivel de él en inglés es cero patatero… Echando la vista atrás, recuerdo que donde más aprendí inglés fue en el colegio, con un profesor que las malas lenguas decían que aprendió inglés por correspondencia. Si así es, loado sea el que le enseñó, porque nadie como él logró enseñarme tanto, en sólo 3 años. La llegada al instituto supuso regresar a los principios de la gramática: sujeto, verbo (presente y pasado), predicado. En 3º, como entraban alumnos nuevos, vuelta a empezar desde cero. Y así, ciclo tras ciclo, venga repetir el presente y el pasado que ya conoces, sin entrar en continuous, condicionales, futuros ni phrasal verbs… salvo en esos tres primeros años en la escuela y el único año en academia.

Quieren los políticos de hoy día que sepamos inglés, que es bueno para nuestro futuro, y para ello quieren que en la escuela se practique el multilingüismo. Ahora bien, ¿qué profesores impartirán esas materias en inglés? Porque conseguir profesores especializados que además hablen inglés nativo en un país donde el inglés ha sido una de esas materias de las que no se obtiene resultado, va a ser tarea muy pero que muy difícil. En muchas academias se jactan de tener profesores nativos, ¡bravo! ¡el acento será expléndido!, ¿pero alguna vez enseñaron? ¿Te imaginas a ti mismo, sin preparación, enseñando español a un extranjero? Una cosa es conocer una lengua y otra muy diferente enseñarla, y no digamos enseñar matemáticas, física o química en un idioma que no es el tuyo o simplemente porque eres nativo del idioma y sabes sumar, restar, usar la calculadora y la tabla periódica…

Que sí, que la idea es muy buena, pero si aquí en Catalunya nos costó nuestros años formar un profesorado con buen nivel de catalán a partir de jóvenes que sólo vieron el catalán dos veces por semana en la escuela, y que tenían acceso a una televisión pública y de calidad en catalán… ¿cómo pretenden conseguirlo de un año para otro con el inglés? Que la inmersión lingüística, tan criticada en España, costó lo suyo y en vez de intentar hundirla, aprendan de ella y hagan que la población española sea realmente bilingüe, que aquí ya lo somos, mal que les pese a algunos. Y ya se sabe que una persona bilingüe tiene más facilidad para aprender otros idiomas que alguien que sólo ha está expuesto a una sola lengua.

Primero formen a los profesores y ya luego formarán a los alumnos. Y si se empieza a optar por el subtitulado de series y películas, facilitando el acceso a los idiomas extranjeros en el hogar, tal vez y sólo tal vez logremos que el inglés forme parte de nuestra formación. Claro que qué haríamos entonces con todos los dobladores…

Tren blanc (El cas Rensenbrink). Lluís Vilarrasa

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Editorial: Pagès editors

Col·lecció: LO MARRACO

Any de publicació: 2012

Pàgines: 165

ISBN: 978-84-9975-288-4

Aquesta novel·la, guanyadora del Premi Ferran Canyameres de Novel·la, al 2012, va arribar a les meves mans gairebé per casualitat. Un dels costums que tinc quan arribo a la biblioteca és donar un cop d’ull als estants de novetats i devolucions recents. Aquest cop vaig trobar dos llibres que em van interessar força, un era aquest i l’altre el ressenyaré aviat.
Pel títol, un podria pensar que es tracta d’una novel·la negra, que rememora algun cas obert del passat… lluny d’aquesta primera impressió, és tracta efectivament d’un retorn al passat, amb tints de misteri, però sense cap assassinat pel mig.

Sobre l’autor:
Lluís Vilarrasa i Tanyà (Vic, 1964), llicenciat en filologia catalana, ha escrit guions i narrativa. Ha publicat les novel·les L’home de Dover (2000, premi Just Manuel Casero), El meu amic Sebastian (2004), la novel·la juvenil de ciència ficció Els fugitius d’Àticus 89 (2006, premi Guillem Cifre de Colonya), i el recull de contes Pares i fills (2009, premi Roc Boronat i premi Qwerty al millor llibre de contes en català. A Tren blanc (El cas Rensenbrink) emprèn de nou un retorn al passat, element que es troba, en major o menor grau, a tota la seva obra.

Sobre la novel·la:
Josep Rensenbrink era un nom gairebé oblidat, un antic company d’escola, un nen exemplar que es va transformar en un adolescent trasbalsat. Però Rensenbrink, un dia, a mig curs, va abandonar l’escola i no se’n va saber mai més res. Ara, però, un company d’aquells temps descobreix, en una llibreria, una novel·la escrita per Josep Rensenbrink. ¿Els fets que s’hi narren són reals o ficticis? Retorna amb força el passat i el desig de resoldre l’enigma Rensenbrink. Apareix una segona novel·la, Tren blanc, que ofereix més pistes…

La meva lectura:
Una nit, en Gerard recorda en somnis el nom d’un dels seus millors amics a l’escola, en Josep Rensenbrink. La seva arribada a l’escola va estar tan envoltada de misteri com la seva partida. Tot just arribar va destacar la seva excel·lència i humilitat, amagant el 10 que havia tret en un primer exàmen sorpresa. Destacava també en esports, en bàsquet, gràcies a la seva alçada i forma atlètica. Amb el pas dels anys es va esvair el seu geni, tornant-se en una ànima tormentada que es rebel·lava contra el món, fins que un dia sense solta ni volta va desaparèixer.
En Gerard no hi havia tornat a pensar, fins aquell somni, i fins que un dia d’excursió familiar a Barcelona entra en una llibreria de vell mentre la familia visita l’aquari. Allà, en un racó, apareix una novel·la signada per en Josep Rensenbrink. Sense pensar-ho ni dos cops, decideix comprar-la i mirar d’esbrinar què se’n va fer d’en Rensenbrink. A aquesta primera novel·la en seguiran dues més, i cadasquna portarà amb ella records d’aquella infància compartida i aquella amistat que es va perdre sense saber bé com.
A la trama principal s’incorporen extractes de les tres novel·les d’en Rensenbrink, amb un estil completament diferent, d’aire ennegrit i trist. La cerca d’en Rensenbrink ens acompanya en tota la novel·la, fins al final que sabrem qué va passar amb en Rensenbrink…

La meva valoració: 
És una novel·la fàcil de llegir, que sap mantenir la intriga fins al final i que deixa amb ganes de saber més de l’autor. No descarto llegir-ne algun llibre més, si està disponible a la biblioteca.